13 de febreiro de 2020

I am a rolling stone (o, en román paladino, culo de mal asiento)

 [A veces recuerdo que tengo un blog...]

Se acerca San Valentín: felicidades a todos los Valentines, Valentinas y bebedores de Ballantine's en general. 
Los escaparates de las tiendas se han llenado ya con globos chuchurríos en forma de corazón, conjuntos de ropa interior con encaje, purpurina, confeti y cosas rojas. Rojo por todas partes, como en la matanza de Texas. A tope de rojo. Viva el rojo. 
Nunca he celebrado esta fecha, porque el-amor-se-desmuestra-todos-los-días-y-no-solo-cuando-quieren-los-centros-comerciales-y-el-amor-no-está-en-este-tipo-de-celebraciones-sino-en-las-pequeñas-cosas, pero que conste que tampoco tengo nada en contra de ella. Allá cada uno con sus sentimientos, sus demostraciones y su pasión por los osos de peluche que abrazan corazones. 
En mi trabajo se ha organizado un concurso de cartas de San Valentín. Los miembros del departamento somos también los miembros del jurado, así que se supone que tenemos que leerlas y escoger una ganadora. Se ha repetido por activa y por pasiva que no se trata solo de escribir cartas siguiendo las convenciones del amor cortés, que cualquiera puede participar con una carta dirigida a un amigo, a un primo, a su dentista de confianza o a su perro.

[En resumen, que nos viene dando bastante igual quién está enamorado de quién, 
que lo único que queremos es que el alumnado escriba de una puta vez un texto más largo
que un mensaje de whatsapp, que luego vienen los exámenes y todo son llantos y crujir de dientes]


Ayer bajé a leerlas.

[Más que nada porque la fecha límite para votar era hoy por la mañana y ya sabéis, 
soy así de organizada]

Madremíadelamorhermoso.

Entre plagios sangrantes de películas, traducciones de poemas de Neruda que harían llorar al propio Google Translator y maquetaciones loquísimas a tope de purpurina, creo que nunca estuve tan cerca de sufrir un stendhalazo.

[Priometo mi voto al partido que proponga regular el uso indiscriminado de purpurina]

De verdad, una locura.

Al cabo de cinco minutos ya estaba tan empachada de tanto (intento de) poema, tanto cliché y tanto "you're my whole life" que hasta cerré los ojos un rato para reponerme de tanta intensidad. Mis compañeras, mientras, suspiraban y soltaban muchos "oy-oy-oy-oy" embelesadas. Yo pensaba en fumar, en lo que me quedaba por corregir para el día siguiente, en que me estaba molestando la bota izquierda en el dedo meñique...

Pensaba en que en ese preciso momento podía estar de vuelta en Santiago, buscando a mi Distracción de Ojos Azules y Voz de Narrador© por las calles. Pensaba en esa mañana que había pasado unos días antes pensando en si aceptar una vacante en casa o una vacante en Santiago, solo por intentar volver a verle. Pensaba en que había hecho bien quedándome en casa porque, a ver, que de viajar por Galicia adelante ya estoy cansada y que mi cuenta corriente no está para muchas tonterías. Pensaba en que por fin parecía haberme entrado algo de sentido común, escogiendo la opción más lógica y más mejor.

Pensaba, pensaba, pensaba…

Aunque no haya vuelto a tener noticias suyas desde aquella triste noche, pensaba en él, como pienso todos los putos días.  

 [Foto de calidad paupérrima que saqué disimuladamente para no tener que darles explicaciones a mis compañeras de porqué le estaba sacando fotos a las postales si supuestamente paso del día de San Valentín, que luego todo se vuelven cometarios del tipo "si es que al final, también a ti te hace ilusión"]

(*) Por si le interesa a alguien, voté como ganadora la carta de un alumno que no debió enterarse bien de la movida y le escribió a su tío para preguntarle si seguía yendo a misa los domingos. Sin “I love you”, ni purpurina, ni chorradas.


4 comentarios:

Susana dixo...

Desde luego tú no te aburres en clase. Un beso

alfonso dixo...

·.
Falarei, pero pouco.
Me he reído por ese apoteósico final. Ese alumno debe ser un enviado del cielo, que por una vez da muestras que se preocupa por sus administrados.
Lo otro que me gustó es ese ¡viva el rojo!, mejor incluso que ese ¡viva el vino!
Por lo demás, esas postales quedarán como muestra de que el futuro ya ha llegado, y que es igual que el pasado.
Un bico, maestra.

LMA · & · CR

Laura dixo...

jajajaja se te echaba de menos...
¿al final quién ganó? ¿el despistao?
Seguramente, si yo hubiese tenido que votar... me habría decidido por él también...
Los que no se enteran o pasan de todo, por norma, me caen bien.
Un abrazo grande.

Tesa Medina dixo...

Asomarme a tu ventana y empezar a sonreir y disfrutar de tu talento narrador y ese humor pelín negro que te gastas es todo uno.

También hubiera votado por la carta al tío, porque a mí los tipos despistes y surrealistas me enamoran.

¿Cual hubiese sido tu reacción si tu añorado ojitos azules te regala un ramos de rosas con una tarjeta repleta de corazones rojos con purpurina?

En las celbreciones de estos "eventos" comerciales tiendo a relativizar... Ni a favor ni en contra.

El me regaló flores y yo cociné para él y le liberé ese día de sus tareas de "amo de casa".

Besos, y gracias por hacerme reír siempre