25 de febreiro de 2021

Clavos clavados en el corazón

 

[Imagen: llevo una temporada con mi mano buena* atrofiada... perdonad mi ausencia]

Hoy se conmemora el nacimiento de Rosalía de Castro, una de las mayores representantes de la lengua gallega.

Aunque a juzgar por lo visto en redes, 

más bien parece el Dia Nacional da Ofensa Gráfica a Rosalia de Castro.

Nunca fui mucho de poesía** a pesar de que ÉL era poeta, pero sí que es cierto que la grandeza de Rosalía La No Trapera está por encima de toda duda. De hecho, uno de los pocos poemas que sé de memoria y que me lleva acompañando años lleva su firma:

Unha vez tiven un cravo Una vez tuve un clavo
cravado no corazón, clavado en el corazón
i eu non me acordo xa se era aquel cravo y yo ya no me acuerdo si era aquel clavo
de ouro, de ferro ou de amor. de oro, de hierro o de amor.
Soio sei que me fixo un mal tan fondo, Solo sé que me hizo un mal tan profundo
que tanto me atormentóu, que tanto me atormentó
que eu día e noite sin cesar choraba que yo de día y de noche lloraba
cal choróu Madalena na Pasión. como lloró Magdalena en la Pasión.
“Señor, que todo o podedes "Señor, que todo lo puedes
-pedínlle unha vez a Dios-, - le pedí una vez a Dios -,
dáime valor para arrincar dun golpe dame valor para arrancar de golpe
cravo de tal condición”. clavo de tal condición".
E doumo Dios, arrinquéino. Y me lo dió Dios, lo arranqué,
Mais…¿quén pensara…? Despois Pero... ¿quién pensara...? Después
xa non sentín máis tormentos ya no sentí más tormentos
nin soupen qué era delor; ni supe qué era dolor;
soupen só que non sei qué me faltaba supe solo que no sé qué me faltaba
en donde o cravo faltóu, en donde el clavo faltó,
e seica..., seica tiven soidades y parece... parece que tuve soledades
daquela pena…¡Bon Dios! de aquella pena... ¡Buen Dios!
Este barro mortal que envolve o esprito Este barro mortal que envuelve el espíritu
¡quén o entenderá, Señor!… ¡quién lo entenderá, Señor!

Rosalía de Castro
(Follas novas, 1880)

Mientras escribo estas líneas llevo casi dos meses sin noticias de Majesty, Pessoa me ha mandado un email diciendo que ha tenido una epifanía y que va a dejar de venir a clase, y Don Gato me pregunta cómo me fue el día y cómo está mi mano. 

Mientras escribo estas líneas sigo echando de menos a Majesty. Porque si llego a saber que aquella era nuestra última vez, hubiera prestado más atención. Hubiera memorizado su cara atreviéndome a mirarle a los ojos más de un par de minutos, ignorando el rubor que me subía a las mejillas cada vez que le miraba. Hubiera memorizado su piel, su tacto, y no solo los tatuajes de sus brazos. Hubiera embalsamado su recuerdo, su forma de andar, su forma de abrocharse la cazadora, su forma de atarse los cordones de las zapatillas. Ojalá hubiera sabido que esa era nuestra última mañana.

 
 Mientras escribo estas líneas sigo dándole vueltas al último email de Pessoa, ese en el que respira tanto vitalismo, tanta energía, tanta alegría mientras dice que abandona lo único que nos ata. Si llego a saber que todo acabaría así, tan repentinamente, hubiera ignorado las decenas de emails que me ha escrito esta temporada. No hubiera intercambiado con él miradas cómplices y chistes privados. No hubiera tenido esas conversaciones a pecho abierto. Ojalá hubiera sabido que iba a irse antes siquiera de quedarse.

Mientras escribo estas líneas, ignoro aposta a Don Gato, el único de los aquí mencionados que ha mostrado un interés real y sincero por mí. Si fuera medianamente sensata, sería la única compañía que buscaría. Ojalá fuese él.

Majesty, la atracción irracional, la admiración, el deseo.
Pessoa, la atracción racional, la afinidad, la admiración. 
Don Gato, el ojalá fuese pero no es. 

Majesty, el que me olvidó antes de recordarme.
Pessoa, el que nunca mostró sus cartas realmente.
Don Gato, el que solo puede demostrar que está empeñado en querer contra viento y marea. 

Yo misma, una maldita kamikace sentimental con mucho ruido en la cabeza y toda una colección de clavos clavados en el corazón. 

Mientras, escucho a Steven Wilson y a Ninet Tayeb en bucle para intentar silenciar el ruido de mi cabeza.
Aunque parece que no estoy teniendo mucho éxito.


 ***

* Sí, soy zurda. Soy retorcida hasta para esto...
** Disculpadme, poetas míos, pero soy una persona prosaica en el sentido más amplio del tema.

11 comentarios:

  1. No eres retorcida, sino original.
    Tus escritos nunca dejan indiferente.

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    1. Estoy citando palabras de un antiguo profesor quién un día me dijo textualmente: "eres retorcida hasta para escribir".
      Cosas de la pedagogía en los noventa.
      Besos agradecidos

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  2. Estoy con Macondo, me desconciertas y a la vez me atrae lo que escribes.
    Cuídate y que te mejores. Un saludo.

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    1. Llevo desde octubre con la mano tonta... lo de mejorar no se contempla, pero lo de empeorar tampoco.
      Besos desconcertantes y llenos de cariño

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  3. ·.
    Cuida esa mano para que tus buenas letras fluyan como las de Rosalía.
    No soy de poesía pero lo que has publicado de Rosalía me ha encantado, y la música de Wilson también.

    Un bico

    LaMiradaAusente · & · CristalRasgado

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    1. Nunca fui, ni soy, ni seré de poesía... pero Rosalía es Rosalía.
      Y Wilson es mucho Wilson.

      Besos que fuyen

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  4. No he leído nada de Rosalía de Castro. Pero tras leer ese poema he flipado... es muy bueno.
    Tanto, que prometo al Dios de los Zurdos buscar poemas suyos.
    Aunque me temo que rimarán, ojalá que no. Es que no soporto los poemas rimados me parecen poemas en donde se retuercen los sentimientos para que cuadre métrica y rima, o sea, un decorado...
    Vale, ya paro.
    Que te mejores.
    Iba a decir lo de un clavo saca otro clavo, pero no es verdad.

    Suerte.

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  5. Ay! esos Don Gato (dígase en femenino también) que quisiéramos que fuesen, pero que no son.

    Que te mejores de esa mano. Besos de cura sana 😊

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  6. Qué vida sentimental tan intensa. En otros tiempos me habría dado envidia, pero ahora te leo (me gusta cómo está escrito, por cierto) y me siento como abrumado al imaginar algo así. Conclusión: soy un abuelo.

    Bonito texto. Saludos.

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  7. Si esa es la mano buena ¿Cómo tienes la mala?

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  8. Que buena Rosalia de Castro, me encanta, muy bonita entrada, espero estés bien de ese brazo,saludos y feliz semana.

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