miércoles 25 de agosto de 2010

Gata

[Fotografía: silenciosamente...]

Las noches de errores reiterativos se repiten. Lejos quedan ya los tiempos en los que creyó que algún día sería la protagonista de una historia de amor a la antigua usanza. Su realidad ha mutado, pasando de los cuentos de princesas en los que siempre había un príncipe dispuesto a dar el beso salvador, y se ha convertido en una concatenación de noches que se repiten, una y otra vez, simétricas.

Experta en abandonar dormitorios ajenos de madrugada, con los zapatos en la mano y la respiración contenida. Maestra en el arte de escapar de abrazos que la retienen entre las sábanas. Especialista en salir a hurtadillas, amortiguando sus pasos.

Observa sin hablar, tomando nota mental de lo que ve, escucha, percibe; elaborando interminables listas de motivos por los que no debe hacer lo que hace, que luego siempre relega al segundo plano.
Recibe las caricias que le donan sin reclamar nunca nada a cambio, solazándose en el breve momento de contacto de cuando alguien repara en ella.
Se reviste de una falsa autosuficiencia que la lleva a fingir indiferencia ante las decepciones diarias.

Vuelve a casa de madrugada, resonando sus pasos entre las calles vacías como balas disparadas a bocajarro en la inestabilidad de un alma de protagonista de cuento dolida.

Hay quien en la ciudad ya le llama "La Gata", al verla volver a casa sola, de noche, esquiva y cansada.

19 que agora xa o saben:

Jo dijo...

a veces ese instinto no lo saben comprender los otros...


besos

Lim dijo...

Por esas noches simetricas pasamos todos, tomando notas y pensando que la próxima será diferente, hasta el día que , aparezca ese álguien, que te llene y dejes de deambular, por las calles, como una gata.
Un bico.

இலை Bohemia இலை dijo...

A veces tus textos son pequeños cortmetrajes para mis ojos...

bss

Argonauta dijo...

Querida Xanela, cada quién se enfrenta a sus decepciones como mejor puede, ¿verdad?

Un beso desde el Mediterráneo.

De cenizas dijo...

"como balas disparadas a bocajarro en la inestabilidad de un alma de protagonista de cuento dolida": Para enmarcar.
Un día terminarán con ella los perros de la noche.



besos

Nasty. dijo...

Me has dejado sin palabras, sublime, impactante, intenso, profundo y a la vez incalificable


PD: muchos gatos andan a ciegas por los tejados =)

Chousa da Alcandra dijo...

Miñauuuu!!

Hecate dijo...

Esta desconocida me viene tan conocida, pero el silencio de la noche se guarda todo.

muxica dijo...

Es la vida que pasa así o desde otra mirada.
Un biquiño desde una calle cualquiera de la ciudad que compartimos

Saúl dijo...

gatas sobre zapatos de cristal..

Maria Coca dijo...

Triste imagen y sin embargo muy común. Y todas las gatas maullan a la luna.

Un relato muy visual, impresionante.


Besosss

Guillermo N. A. dijo...

¿La reconoces?
Es la esperanza... como sombra, como aire que lo llena todo... que oprime, que asfixia, que pesa... que te susurra sensual al oido promesas imposibles al tiempo que se sonríe burlona complacida a tus espaldas...
Es la maldita esperanza...
Un beso Xanela... desde el abismo...

Sacra dijo...

Querida Xanela, siempre me alegro de llegar a tu puerta y encontrar, tras ella, todo un paraíso de sílabas llenas de vida.
Gracias por este regalo, un día más.

Gabrielle Dupré dijo...

Pero que buennnnnnnnnn relato!!!!!

Regreso después de una ausencia larga pues debí de atender varias cosas y hacer cambios en mi vida.

Te leo y me reconforta leerte con un relato tan bueno.

Un besote y Mil Gracias por estar.

No quiero ausentarme tanto tiempo.

Un beso para tí muy grande.

Mª Antonia dijo...

Querida Xanela:
Me alegro de volver...

Como siempre, en pocas palabras has descrito fielmente la desilusión y el vacío que anida en más de una "gata" que pulula por esos tejados de dios y del mundo, maullando su tristeza.

REalmente genial.

Besitos

El Despotricador dijo...

Gatos, mendigando restos del banquete del amor idealizado. A veces me sorprende cuánto maúllo.
18 meses de letargo me muestran que casi todo ha cambiado, aquello que no, es la razón para volver.
Es un placer volverte a descubrir.
Saludos noctámbulos.

Rubén Darío Carrero dijo...

El amor es un niño de ojos negros contra las pidras.

Saludos.

Mar dijo...

Joaqui Sabina podría hacer una canción con esta historia. Me gustó. A veceocas al final del dia toca lamerse las heridas.

Besos desde la roca que me cobija

Mar (... una humilde vendedora de humo)

emiliano dijo...

la evidente melancolía de la historia no empaña para nada la belleza de la foto.

de hecho, es una simbiosis muy hermosa.